27/6/10

Filias y parafílias de… ¡adivinen!





§   Filia: las filias, son atracciones habitualmente exageradas a determinadas realidades o situaciones.
§  Parafílias: se trata de un patrón de comportamiento sexual en el que el estímulo no se encuentra en la cópula, sino en alguna otra actividad. En ocasiones se habla de perversión cuando se trata de conductas depravadas o corruptas.


Es sorprendente, como para cualquier “perversión” o goce del ser humano “fuera de lo común”,  hay un calificativo para su definición… y si hay un calificativo, es que  a “grosso modo” es universal, ¿no?, entonces, ¿por qué se sigue disimulando ante la sociedad esta verdad y la normalidad, de aquello que nos provoca tanto goce y placer?
-       Será por un sentido personal de la Intimidad, en algunos casos…
-       Será por lo anterior, pero llevándolo más lejos,  o sea, el deseo intrínseco de conservar nuestra singularidad como individuos…
-      O por infinidad de motivos y razones.
Pero para mí, no hay nada más excitante y apasionante, que ver correr las lágrimas de mi Verita, antes, durante y después de su merecido correctivo.
Son el resultado de sus equivocaciones, de sus faltas y errores, sí, pero también son parte de su orgullosa entrega de Spankee y un símbolo eterno en ella de que siempre me entrega más de lo que en su humanidad ella puede soportar o tolerar… y también de su amor y devoción por mí. Así que, ya ven, sufro de: Dacryfilia o Dacrilagnia (excitación sexual por ver lágrimas en los ojos de la pareja) en mi caso concreto, añadiría que no es solo una excitación sexual, lo es psicológica, espiritual y sexual.
También me confieso ante ustedes como Dacrilófago jeje, pues me encanta devorar esas lágrimas que me saben a gloria cuasi divina cuando las relamo y las saboreo, pues son todas ellas sinceras y mías.
Con esto solo rozo la superficie de lo que siento, pero les aseguro que es una de esas cosas en la vida que te hacen abrigar sensaciones plenas, sensaciones que hacen de la vida algo bello y sublime, complejo y a la vez tan simple… pues ¿qué puede ser más simple y básico que desear y lograr satisfacer nuestros instintos?
Y cuando me deleito, viéndola dar saltitos, o retorciéndose, o implorándome que pare de pellizcarla (cosa que adoro hacerle en cualquier lugar de su cuerpo) y con ello, siento una excitación sana, perversa y divertida, porque el cuerpo de Verita me pertenece para eso y para mucho más, entonces, “mi dolencia” se define como: Thlipsosis (zlipsosis) (excitación proveniente de los pellizcos).
Mas cuando entierro mis dientes en su trasero, o en sus brazos, sus manos, sus pechos, su cuello… apretando y lamiendo, embelesándome viendo las marcas que dejo impresas en su piel, entonces, de nuevo, tenemos un calificativito para esto: Odaxelagnia (excitación al morder a la pareja). 
Claro que, si le rompo la ropa, (cosa que no hago tan a menudo como quisiera, pues mi Verita viste bien y este placer mío…  je, resultaría más bien algo muy caro de mantener)  cuando deseo poseerla, o infringir mis instintos más sádicos en ella y esa ropa, se interpone en mis objetivos y por lo tanto en mi camino…
Entonces a esto se le llama: Clastomanía (“obsesión” por romperle a la pareja la ropa que lleve puesta) Sí, sí… obsesión y lo que me dé la gana, yo lo llamo pasión auténticamente salvaje.
Después, lógicamente, no solo “sufro” de Sadismo (experimentar placer erótico al provocar dolor físico o humillación en la pareja) sino de Amokoscisia (excitación por el deseo de castigar a la pareja sexual… que para el caso, es lo mismo).
Podría seguir horas definiendo algunas de las filias o parafílias “que padezco”… pero, todo es más sencillo…
Mi placer se conduce hacía el cuerpo de mi Verita, y allí se posa, de allí extraigo todo lo que me apetece, ya sea mordiendo, pellizcando, rompiéndole la ropa, o disfrutando de sus lágrimas cuando la azoto a mi antojo y nada malo hay en ello, porque somos adultos, vivimos lo que deseamos, disfrutamos con ello y nos sentimos completamente libres de etiquetas ante cualquier deseo que llevemos a la práctica.


Esta ha sido, tan solo, una breve descripción de mis filias y parafílias, algún día escribiré el 99% restante. 


Espero que este post, les haga pensar en las suyas, más que como una "enfermedad" realmente en lo que son, parte de nosotros mismos, de nuestros instintos, de nuestro ser verdadero y entre todos quememos las etiquetas, definiciones y calificativos, para poder aceptarnos tal y como realmente somos.







Severo.


18/6/10

Introspección







Siento un escalofrío que recorre todo mi cuerpo y que me inunda de millones de sensaciones contrastantes, cuando pienso en el castigo de ayer.


Fui castigada muy severamente por mi desafortunado modo de expresarme, porque por mucho que éste, esté casi desapareciendo, siempre quedan “restos”, los cuales algún día espero erradicar totalmente.


Reconozco que, desde que soy, siento, vivo y respiro como Spankee de Severo, he cambiado. Para mejor.


Mi osada rebeldía, va desapareciendo poco a poco, mis palabras fuera de lugar, mis luchas acaloradas por aquello que creo injusto y mi modo de expresión, empiezan a ser más ecuánimes en cuanto a juicios preconcebidos y más inteligentes en cuanto a su percepción del conjunto y todo se lo debo a mi amado.


Él hace que sea más mujer, más persona, en todos los sentidos.


Pero bajo estos maravillosos cambios, que me siguen sorprendiendo porque jamás pensé que lo lograría, a veces me siento extraña, porque ser castigada y reprendida y tener que aceptar que te adoctrinen en tu edad adulta, es lo más humillantemente excitante y a la vez, desconcertante, que se pueda vivir. Si a esto le sumamos, que no soy muy prolífera a sentir dolor, no se me puede negar mi derecho a la contradicción.


Y aún así, ayer, después de la calma que precedió al llanto y sintiendo el dolor que me quemaba por fuera y por dentro, por el mero hecho de pensar en lo apenas vivido, mi excitación aumentaba incontrolablemente y mi placer, inconmensurablemente. 


Que curiosos y complejos somos los seres humanos, ¿verdad?


He rogado a Severo que no publique las fotos o el motivo de este castigo, pero no creo que me haga caso, dado que según él, el compartir y plasmar nuestras vivencias, es bello… y estoy de acuerdo con él, en que nuestra historia el bella por el modo en que la vivimos, pero, aunque sea difícil de creer, cada vez que me veo expuesta, me siento tremendamente avergonzada y totalmente humillada, cuando describe el motivo del castigo.


Creo vivir el Spank casi en todas sus facetas (aunque no soy yo la experta). Así que, a veces lo vivo como disciplina doméstica, otras como Spank disciplinario y otras como la esencia del erotismo, pero aún así, Severo cree (y de nuevo coincido con él) que lo importante es olvidarse de las etiquetas y disfrutarlo a nuestro modo, porque si cada individuo es un mundo, las prácticas de sus deseos, pueden abarcar un millón de matices… y si ya, a veces, todo te parece deliciosamente extraño, irreal y a la vez, más real de la realidad social impuesta, pues, lo dicho…


Qué difícil es expresar todo lo que se siente sin perderse en el intento…


Aún así, ya no concibo mi vida en otro modo.


Bendita y maldita contradicción.


Así que, ahora, mientras escribo, siento como el corazón late ante el recuerdo del momento donde fallé con mi arrebato, siento la vergüenza y la rabia por no haberme mordido la lengua antes de “escupir” mis palabras, siento la humillación ante su reprimenda y la indignación también… siento el miedo ante lo que me esperaba y el dolor del castigo físico y la excitación después del mismo, como si no hubiesen pasado horas, si no tan solo unos minutos.


Me siento viva, completamente realizada, amada y a la vez respetada… porque, cuando mi cuerpo es el libro donde Severo escribe las leyes de sus más íntimos deseos y sus más extremas perversiones y mi mente, el manto donde imprime su enseñanza… entonces, yo, por fin, soy yo y con contradicción o sin ella, me elevo a un nivel donde solo el placer por la vida puede elevarte. 


Con contradicción o sin ella.

Verita{S}

12/6/10

Confesionario del Viejo Sendero



La idea surgió, con el post de “la tunda interactiva”. Por una parte, nos dimos cuenta de que había mucha gente con ganas de decir algo, ya fuera para dar su voto, ya fuera para dar su opinión (sin votar-_-) o ya fuera para, simplemente, expresarse libremente.
La idea fue tomando forma en estos días, cuando Verita, en uno de los Blogs que visita, quiso poner un comentario, el cual nada tenía que ver con lo leído (pero que sí que venía al caso) y no encontró un lugar adecuado para ello.
Navegando por Internet, constatamos que nuestra idea, ya existía (“San Internet”, siempre tan prolifero en ideas) pero aún así, siempre optimistas, pensamos que no estaría demás crear un pequeño lugar (al que hemos llamado “confesionario de el Viejo Sendero” y hemos colocado en el margen derecho del Blog) donde la gente de nuestra comunidad, puedan entrar y allí, en su rinconcito, puedan expresarse libremente.
Estamos seguros, que entre esos “pensamientos escritos”, todos podremos encontrar un momento de dulzura, de diversión, de relajación, o de conocimiento… Aunque todo vale, bien sabemos, que más de un@ aprovechará, para explicar su ultima fechoría con su Spanker, o con su Am@ ¿verdad? -_-  Y ahí, también, radica la maravilla del confesionario, en que es la expresividad en un rinconcito más de los que ya existen (no todos tiene un Blog, no siempre te apetece hablar con tus amigos del chat, no siempre tienes la inspiración para hablar en un Foro y sí, a veces, tenemos ganas de desahogarnos).
Cada cual que lo use como desee, ya sea anónimamente o con su nombre, tan solo deseamos que quien lo “necesite” lo utilice… porque entre todos, podemos seguir aprendiendo y divirtiéndonos.



10/6/10

Relato para el concurso de Aldea Sado.


Este relato participa en...
 
Concurso de relatos de BDSM de “Aldea sado”, este es el link donde lo podran encontrar entre algunos más, y claro, si lo desean... pueden participar.
Más información: http://www.sadoyspanking.com.ar/relato_concurso.php   
                            

                                                                        Un día en mi vida 24/7


07:30h
Me levanto feliz, como cada mañana y con suavidad para no destaparlo ni despertarlo, me dirijo con sigilo hacia la cocina. Allí pongo la cafetera en el fuego. Mientras tanto, me ducho rápidamente con el tiempo ya estudiado, para cuando salga el café, ya esté lista para mí amado Dueño y Señor.
Vierto el café en sendas tazas, en la suya, tres terrones de azúcar, en la mía, nada más que ese placentero líquido negro, amargo y delicioso. Me coloco el vestido de sirvienta. Mi pelo aún húmedo, es recogido con esmero para ponerme la cofia y que no sobresalga ni un solo mechón.
08:00h
Poso la bandeja en la mesita de noche y levanto las persianas. Dejo las cortinas translucidas sin correr, para que la luz no le moleste y así, me pongo de rodillas junto a la cabecera de la cama, mientras observo su bellísimo rostro y pienso en la suerte que tengo de pertenecerle.
08:05h
Suena el despertador con una melodía suave y envolvente. Mi Señor abre los ojos y se despeja lentamente. Dirige su mirada hacía mí y me sonríe, dándome los buenos días, expresando con su mirada cuan feliz se siente de saberme completamente suya y el orgullo de ver que por fin he aprendido. Se sienta en la cama y poso la taza en sus manos, mientras sonrío deleitándome con este gesto. Mientras disfruta con el primer sorbo, yo sigo esperando de rodillas sin tocar mi taza: no puedo beberlo hasta que él me dé el permiso para hacerlo. Hay mañanas que me quedo sin tomarlo, por el mero hecho de que así lo desea, otras me premia, con que lo tome antes que ÉL, mientras no deja de observarme y acariciarme y otras, como esta mañana, después de su primer sorbo, me concede el permiso sin más.
08:15h
Se levanta por fin de la cama. Antes de colocarle la bata, para que no sienta frío debido a su desnudez, me asía de los pelos y dirige mi boca hacia su pene, introduciéndola de golpe y dejándome casi sin respiración. Mientras alguna lágrima cae debida a su pertinaz bombeo, al final recibo la leche que tengo prohibida en mi café. Succiono y limpio bien para que no quede ni una gota y relamo también mi boca.
 Pido permiso para levantarme y así poder cubrir su cuerpo. Me es concedido.
09:00h
Estamos en el salón y ahora toca comprobar el estado de mis marcas. Anoche fui azotada pero sigue “sin gustarle mi culo tan blanco”.
Me ordena desnudarme del todo (incluida la cofia) y soltar mi pelo. Su orden incluye tumbarme en el lateral del sofá y no emitir sonido alguno. Esta mañana, dice mi Señor, desea tan solo las lágrimas envueltas en silencio.
Primero me da unas dolorosísimas nalgadas, tal vez veinticinco o treinta. Después, me ordena ir a buscar la correa y entregársela como debo: con la máxima devoción y deseo.
10:00h
He contado seiscientos correazos. Estoy llorando sin cesar, pero no ha salido ni un lamento de mí. Era lo que me había ordenado y he acatado sus deseos.
Aún así, siento que hoy mi Amo y Señor, tiene uno de esos días, en los cuales, su imaginación se desborda y yo soy el lienzo donde escribe sus deseos más sádicos.
Mientras espero su revisión de la casa (rogando que hoy no encuentre nada por lo que volver a castigarme) calmo el dolor de mis nalgas como puedo, dado que siguen hinchadas, con hematomas enormes y algún que otro diminuto, pero impactante, rastro de sangre.
10:15h
Lo que me temía ha sucedido. Ha encontrado tres vasos con restos de agua en el fregadero.
Mi Señor, cree que algo así es digno de ser castigado severamente y decide que tengo que lavar de nuevo todos los platos, vasos, cubertería, ollas, sartenes y demás enseres de la cocina.
Mientras realizo su nueva exigencia, él me acompaña en todo momento, con la fusta en la mano, alentándome con ella de vez en cuando, a realizar mi tarea con más ahínco y agrado.
12:05h
Estoy cansada y mi culo, está tremendamente contusionado, pero por fin, he acabado. Me giro para darle la grata noticia a mi Señor, pero éste ya no está.
Su voz llega desde la habitación reclamando mi presencia inmediata.
Toda la ropa de mi sección del armario está esparcida por la cama: ha encontrado una camiseta mal plegada y “eso no se puede permitir de ninguna manera”.
Voy a protestar… quiero protestar… debo protestar… pero ahogo la protesta. Sé que sucedería si osara tan solo a exponer una leve queja, después de tanto tiempo viviendo 24/7, una vida de Spanking y D/d (disciplina domestica) con mi amado Señor, así que, inteligentemente, callo.
13:30h
La ropa está plegada como él desea y en el orden que él ha decidido. Esta vez, no ha estado tras de mí con la fusta, sino tumbado en la misma cama leyendo el diario, mientras de vez en cuando observaba mi labor.
Mis nalgas, gracias al ejercicio, empiezan a dar señales de vida, así que el dolor es más llevadero y para completar esta dicha, mi Señor, me ha premiado por mi labor “tan bien hecha” invitándome a comer fuera de casa.
15:10h
El restaurante es de los que me gustan. La comida es excelente. La compañía, no tiene precio. El único problema, es que no puedo estar sentada sin sentir unos latigazos de vez en cuando en mi culo, que me hacen dar unos saltitos ridículos y el encaje de mis braguitas, no ayuda nada, ya que se me clava como un cuchillo.
Mi Señor, para “tranquilizar” mis sobresaltos y, siempre según Él, para paliar mi dolor, me ordena dirigirme al servicio y allí, quitarme las braguitas. Hecho esto, se me ha ordenado que cuando vuelva a la mesa, se las entregue en mano. Las coge con esa sonrisa suya tan pícara y las introduce en el bolsillo de su americana.
16:30h
Mientras tomamos el café, (para mi sin leche, claro, porque como ya he explicado anteriormente, la única leche que puedo tomar es la suya) saca mis braguitas de su bolsillo y las huele intensamente. El olor me ha delatado. Sabe que estoy excitada desde que esta mañana me obligó a tragar su miembro erecto y deleitarme con el sabor de su espeso néctar.
17:30h
Estamos en casa.
(En el viaje de regreso y a petición de Él, he conducido yo para que mi Señor, pudiera tocarme con total libertad y jugar a su antojo con mi cuerpo, llevándome al límite sin dejarme acabar en ninguna ocasión).
Ahora, por fin en la habitación, me atrae hasta Él con furor. Estira de mi ropa para tener acceso a mi cuerpo, que besa y recorre con su lengua. Me hace estremecer de pasión y de dolor con sus mordiscos, mientras acaricia mis pechos, lame mis pezones y los mordisquea persistentemente haciendo que llegue a límites del dolor, donde no quiero seguir pero de donde ya no puedo ni quiero salir. Arde en mi interior una hoguera, un volcán que se derrama entre mis piernas inundándome de flujo y me siento libre de poder expresar toda la pasión que tengo en mi interior. Es un torbellino de Sexo y Amor. Y mientras sigue mordiendo mis pezones, esta vez sin ningún cuidado y con violencia, posee mi vagina con sus enormes manos y dedos. Yo me deshago… es incontrolable. Me tira sobre la cama, abre mis piernas y sin previo aviso, hunde su rostro entre mis piernas poseyendo con su lengua mi sexo y en pocos segundos algo detona dentro de mí, derramando ingentes cantidades de mi miel en su boca… y es que verlo entre mis piernas y  sentir su pasión hace que de nuevo me corra sin poder evitarlo, pero esta vez mientras me estoy corriendo Él se levanta y de un envite me posee y lo que hasta ahora era pasión desbocada y mil sensaciones, en un solo instante, se convierte en el más puro e incesante de los placeres… como un orgasmo continuo y sin tregua.
Al fin, tras Amarnos sin descanso, culminando juntos mientras nos abrazamos y besamos y los temblores de tan intenso orgasmo final nos poseen a la vez,  caemos desfallecidos los dos, descansando a la sombra de nuestros abrazos.
20:00h
Me levanto de la cama y una vez en la cocina, me dispongo a preparar un té, mientras no dejo de pensar en el día de hoy y en todas las increíbles, bellas y también duras y fuertes sensaciones, que me hace vivir mi amado Spanker.
20.10h
Llevo el té hasta la habitación y le pregunto cuantas cucharillas de azúcar desea que le ponga antes de servírselo y de repente su mirada cambia y con voz contenida, me dice “¿dime, desde cuándo bebo té?”.  
Con mis pensamientos sobre lo vivido en este día, he olvidado que Él tan solo bebe café… (¿Lo he olvidado de veras?).
“Elige”, me dice, “como te has portado bien durante todo el día, en base a tu grandísimo error, voy a dejar que elijas el castigo que mereces: Mil azotes o mil nalgadas, o quinientas nalgadas y quinientos azotes”.
Elijo esta última opción.
Nos dirigimos hacia el salón, coge una silla y se sienta en ella. Yo me acerco y me baja las braguitas y tomándome de una muñeca me tumba sobre sus rodillas, levanta mi falda y como siempre hace antes de empezar, acaricia mi trasero con dulzura.
Empieza dándome unas contundentes nalgadas, primero en tandas de 25 en 25 hasta llegar a 250, alternándolas con caricias que me alivian enormemente. A continuación eleva el ritmo y la potencia para darme las 250 restantes sin descanso. En el transcurso de éstas, trato de no arquearme y poner mi mano, pero me es imposible y Él la atrapa con la suya sobre mis riñones y mis pies con sus piernas, dejándome indefensa ante su fuerza y ante su castigo.
Finalizada esta tanda, me ordena levantarme y que me dirija a la habitación, allí prepara sobre la cama, unas almohadas para que mi culito quede sobre elevado…
Sus instrumentos: dos fustas, una fina y larga que tiene un extremo de cuerda anudado, la otra corta y con una “graciosa” manita de piel en su extremo, (ambas de equitación).
Según Él, son de doma y guía para las yegüitas rebeldes como yo.
Me coloco en posición para recibir y mis miedos me asaltan de nuevo… temo las fustas tanto como a mi Señor.
Empiezo a recibir en series de 10, cada serie hace un cambio de fusta, llevo apenas 3 series y ya me retuerzo de dolor, no dejo de moverme y mi Señor se enfada. “Esta vez” me dice “te va a costar cara tu rebeldía”.
Cierro los ojos ante esta última frase y oigo como abre el armario (ese que tanto temo). Ha cogido unas cuerdas con las que me ata las muñecas y los pies a la cama. Y yo no dejo de temblar…
Ahora ya puede continuar castigándome sin que yo pueda interferir en el proceso.
Ahora da con más fuerza y empiezo a sentirme mareada…la lluvia de azotes tan intensa que estoy recibiendo, me hace perder la cuenta y la noción del tiempo. De repente en mitad de un dolor casi agónico todo cesa. El silencio me envuelve, aunque es solo una ilusión, porque mis sollozos, mi propia respiración y los latidos de mi corazón lo invaden todo. Cuando Él me desata con infinita ternura, empiezo a recuperarme y a duras penas logro abrazarme a mi Señor, para buscar ese consuelo que tanto me reconforta en esos momentos.
Él, como siempre, me abraza con ternura, orgullo y pasión y con un millón de besos que guarda con amor en sus labios y que son solo para mí.


22:40h
Ha sido un día duro, muy duro, pero también intenso y lleno de infinitas sensaciones. Ahora, mientras abrazados, tumbados en el sofá, hablamos de varios temas e intento no pensar en este dolor que tanto detesto, pero que, a la vez, tanto amo (y sin el cual ya no podría vivir) mi Señor, entre otras cosas, me habla del concurso de relatos de BDSM de “Aldea sado” y me propone la idea de escribir o más bien de “describir” uno de mis días en forma de relato.
No lo tengo muy claro, pero acepto y me dispongo a escribirlo… bajo su atenta mirada.
02:00h
No logro concentrarme.
Así que este relato me cuesta fustazos incesantes porque Mi Señor, me  insta a “concentrarme de una vez, ordenar mis recuerdos, superar mi pudor y a pensar y escribir más rápido, porque se está haciendo tarde y aunque mañana sea sábado, hay mucho aún por hacer y mucho más aún por vivir”.

Verita {S}
(Bajo supervisión y aprobación para el envío y/o publicación, de Severo)

4/6/10

El castigo de la traviesa Verita.

26/05/2010. 08:45 hora Española.

El día después de mi cumpleaños transcurría algo más silencioso de lo normal...

Esa misma mañana, aún no se si por lo especial de la fecha en sí, o bién por tenerme distraido... mi Verita me dio los buenos dias vestida con su uniforme de sirvienta y regalandome un bello y erótico despertar, éste iba acompañado de un desayuno bien completo, mi primer café de la mañana, un buen zumo de naranjas frescas, un par de deliciosas tostadas y un gran vaso de agua bien fresquita, aparte también, tenía ya elaborados dos cigarrillos y el encendedor en una mini bandeja aparte, todo esto aderezado con besos y mas besos, jajajaja que zalamera estaba... hummm, mi Verita... me hace sentir que soy un !gran rey¡.

Tras mil besos y caricias... tras levantarme y encender el pc, Verita apenas si decía ni mú, claro... ya sabía lo que tenía en ciernes.

Yo estaba haciendo el 2º y definitivo recuento de los votos para asegurarme, estra vez sin prisa alguna, tomando otro delicioso café negro y deleitándome con él, al verla tan nerviosa aún me lo tomaba con más calma, total, tenia tooodo el día para hacerlo.

Y claro, el día fue pasando, llegó la hora de comer... y comimos, jeje, por su parte ningun comentario sobre su más que bien merecido castigo, por mi parte, cada hora aproximadamente, se lo recordaba con alguna que otra "sutil referencia", bueno, más bien... alguna sutil... amenaza.

Así transcurrió el tiempo, dando paso el dia a un ansiado atardecer, Verita ya estaba en un estado de nervios óptimo y muy apropiado para recibir su castigo, no me cabe  la menor duda de que la adrenalina y demás segregaciones biologicas ya hacian presa en ella. :-)¬


26/05/2010. 19:45 hora Española.

Bien mi niña, !llego tu hora¡ le dije, como era de esperar... ella comenzó su ritual de ruegos y súplicas, poniendome sus caritas y sus ojitos, ahhh que bien la conozco... jajaja es tan deliciosamente rica y encantadora...

Ahora ve a tu cuarto y desnudate, yo iré enseguida, le costo un poco obedecer sí, pero tras unas buenas nalgadas sobre la ropa lo hizo, eso sí, a regañadientes y farfullandorefunfuñando, y yo, clavandole la mirada con cara seria, pero reconozco que cuando la pongo en este estado... jejeje, por dentro me hace sonreir el alma, mi Verita...

Dado que el castigo en sí era elevado y para hacerselo más... llevadero, decidí en esta ocasión proporcionárselo bien mezclado con placer.

Entré al cuarto y ya estaba desnuda tal y como le había ordenado hacerlo, mientras me remangaba la camisa me senté al borde de la cama, le dí la orden de ponerse sobre mis rodillas y guardar silencio ya de una vez por todas o su castigo se veria exponencialmente elevado, pausadamente, y sin ninguna prisa por mi parte comencé a darle aceite sobre sus nalgas, con mi mano llegaba a todos sus rincones... con mis dedos invadia una y otra vez sus orificios, mientras el aceite hacía su efecto preventivo... ella comenzaba a deshacerse lentamente, me centré en el agujerito de su trasero, es tan deliciosamente estrechito... mmmm.

El aceite ya casi se secó, retiré mi mano de su entrepierna y los restos se los sequé con papel.

Ya podia comenzar el juego, lo inicié con diez series de cien nalgadas, la primera de las series fue de débil intensidad, la segunda... no tan débil y así sucesivamente hasta llegar a las mil, su culito estaba algo colorado, pero no rojo, mi intencion era que se preparase sicologicamente más que fisicamente, ¿ven? no soy tan malo como dicen por ahí, Muaajajaja :)

Y comienzas a derretirte...


Que sorpresa le tengo preparada a mi Verita para esta ocasión...
el castigo que en un principio se debia dar con el cinturón, será reemplazado por un magnifico paddel ni ancho ni estrecho, pero realizado en piel de la buena (piel de toro) bien dura y rematado con remaches de acero inolvidable... ups, digo... inoxidable.

Precioso ¿verdad?


Continué así, dando comienzo con la primera serie de 108 y estrenando en mi niña un instrumento nuevo para la colección de verano.

Y comienzas a llorar...


Con las siguiente serie de 108 recibida te dejo descansar el tiempo justo de fumarme un pitillo en el balcón.

En pausa cinco minutos...


Tras la pausa retomamos el castigo donde lo dejamos, no sin antes darle unas caricias y explorar de nuevo sus estrechitos agujeritos con mis dedos... lo justo para hacerla subir de placer sí, pero sin dejarla llegar....

Y caen del cielo 108 mas...


La ultima tanda de 108 le sobreviene encadenada a la anterior, sin que medie ningun descanso más, sin caricias, sin piedad, se la doy rapida y en tiempo récord, no  deja de moverse y la amenazo con contundencia soltando cuatro golpes bien fuertes con el paddel  ¡shhhhh !Estese usted quieta o se lo haré pagar bien caro!

Hummm, color, color, colorrrr.


Para rematar el castigo de mi Verita, le introduje un plug obturador anal con vibracion, despues abrí sus piernas y constaté el hecho de que su sexo estaba desbordado en efluvios, no me pude resistir.... hundi mi boca en él y con la misma abierta a todo lo que me daba mantuve una lucha  a lengua partida con su clitoris y su vagina, hasta que tuvo un considerable número de orgasmos consecutivos, los cuales degusté con placer extremo mientras pellizcaba sus adorables pezones, tan hinchaditos y duros... Hummm.

Terminé de darle sus premios y la tomé por las muñecas levantándola de un tirón de la cama, entonces y como es costumbre en mi le di unos mordisquitos en los pezones a modo de despedida, cual fue mi sorpresa en esta ocasión que estando mareada y con el cuerpo tembloroso le sobrevino un orgasmo espontaneo brutal, ¡increible! ya tan solo la estaba sujetando para que no se cayese al suelo y ella se estaba corriendo de nuevo, sola y sin tocarla... nos pareció algo tan bello que nos abrazamos y mientras nos besábamos, observé que sendas lágrimas brotaron de sus ojos... ¡señor!... mi niña estaba súper emocionada y me emocionó a mi también.

Este hecho fué más tarde motivo de conversacion... jeje, pero eso ya es entre ella y yo.

Bién, ya solo le faltan tres impactos por recibir, ese es el número que siempre me reservo para terminar con los castigos y suelen ser dados a toda potencia, solo que esta vez y tras razonar con mi Verita sobre los motivos de tamañas consecuencias... se los perdoné, en mi magnanimidad cabe el perdón siempre que mi niña del alma RAZONE y claro, esta vez como no podia ser de otra manera... razonó, al final accedió a publicar ese ultimo mini relatito de la discordia... y no prestar tanta atención a si tiene o no comentarios al respecto de sus escritos, basta con que ella disfrute al redactarlos y que a mi me parezcan bien, creanme si les digo que siempre me hace reir con ellos y acostumbrado a lecturas extremadamente largas (relatos de Spanking y demás)... los escritos de mi niña preciosa del alma, me son de lo mas refrescantes y divertidos,
para mi no tienen precio ya que darle tintes ironicos burlescos graciosos y divertidos a esto que a tod@s nos gusta tanto y que se llama Spanking.... en mi opinion es una genialidad y hacerlo como lo hace ella... jeje a mi me llena.

Bien amig@s.

Me despido de todos ustedes deseandoles que jueguen mucho Spanking y que sean felices haciendolo.

Aqui les dejo el resultado un dia despues, SIN MARCAS YA... PERO DE COLORES.
puro Arte, CuliPopArt

Un abrazo a tod@s de parte de ambos.

Hasta la proxima.