13/10/10

EL DESPERTAR





Javier Buenapiedra, era inteligente, trabajador, disciplinado y hombre de palabra. A esos calificativos, se unían para contrarrestar,  la impaciencia, la soberbia y el despotismo sabiamente controlado.

Cohabitaba aún con su viuda (y Santa) madre, a quien el destino arrebató a su marido a la edad temprana de los treinta y cinco años. Fue en otoño, según aquellos que lo recordaban, porque el día que fue enterrado, caían las flores y las hojas de los árboles, como si de lluvia se tratase, dando a este inusual acontecimiento el recuerdo a los presentes al acto, una confirmación imperecedera pero errónea, de que el 22 agosto de un caluroso verano, ya era otoño.

Buenapiedra, alimentaba su sed de hembra, aún a sus cuarenta y dos años, pagando a aquellas que por profesión, vendían su cuerpo al mejor postor. Nunca había tenido novia, ni mujer, ni amante a la que regalar flores y tampoco nunca lo deseó, porque en su fuero interno, él sabía que era malo y retorcido y que sus deseos lo conducirían al Infierno, que tantas veces le había descrito su Santa madre.

Un día de verano, mientras el Sol traicionero, ganaba la batalla, haciendo que aquellos insensatos que osaban ponerse bajo su techo sufrieran su poder, Javier, que de Sol y de campo, sabía y así acataba sus normas, decidió que era el momento de protegerse bajo un viejo roble que ya había utilizado en otros momentos para resguardarse y encontrar la paz.
Se quedó dormido bajo la suave brisa que regalaba bajo sus ramas, ese árbol que parecía ser el único en saber cómo desafiar al Astro Rey.

Le despertaron unos impactos desconocidos, junto a unos gritos de dolor. Sobresaltado, empuñó una piedra y escuchó atentamente, hasta captar correctamente de donde llegaban, dirigiéndose hasta allí, con paso firme y resolutivo.

El espectáculo que tenía ante sus ojos, lo dejó sin aliento y haciendo que la piedra que empuñaba, cayera de su mano y sus rodillas se apoyaran sin remilgos en la tierra.

El Doctor Panolt, estaba azotando a su mujer con una rama de olivo y ésta, lloraba desconsoladamente mientras suplicaba piedad, piedad que no llegaba y que tampoco podía acceder a ella libremente, ya que estaba atada a un árbol.

El Doctor, al percibir la presencia de Buenapiedra, se giró tranquilamente y sin sobresalto alguno, le dijo: “¿Qué sucede Javier, acaso nunca has azotado a una mujer? La mía es de las que lo merecen a diario porque es descarada y prepotente en exceso, pero aunque fuera la más obediente de las mujeres, también sería castigada, porque tanto ella como yo, no podríamos vivir sin esta pasión, la pasión por el dolor y la disciplina y el rol que cada uno regala al otro. Ven, acércate, no temas… coge esta rama y prueba. Si mientras la azotas, sientes que tus deseos explotan y éstos te llevan a lo más alto, entonces, mi querido amigo, tú también habrás encontrado por fin tu camino”.

Javier, se levantó y asió la rama, como si fuera el más deseado de los objetos y sin dudar ni un instante, empezó a asestar azotes certeros y rítmicos a Melina,  sin probar piedad por sus gritos ni un solo instante, al contrario, a cada azote que infringía, acompañado de una preciosa marca en las nalgas y un grito terrible de dolor, todo su ser, se retorcía imperceptiblemente con un éxtasis, hasta ahora desconocido por él.
Ante la visión de lo que estaba haciendo, Javier comenzó a sentir una nueva especie de hambre, un hambre casi insaciable, hambre de continuar y no parar nunca, hambre sensorial… hambre de continuar oyendo gemidos cada vez más altos y profundos, hambre visual por observar como las marcas aumentaban de tamaño y su color ya presagiaba que en cualquier instante la sangre comenzaría a brotar. Hambre de acercarse y morder las posaderas doloridas de  Melina,  que su boca repleta de saliva le exigía para estar satisfecho. Tenía necesidad de acariciar esas zonas, prueba del dolor infringido, para regodearse con éste, por ultimo tenía hambre extrema por poseerla de manera salvaje…
Sintió que todo su ser estaba del revés, o quizás, estaba como siempre debió de estar. Razón e instintos finalmente caminaban de la mano en una danza sincronizada.

Daniel Panolt, cuya profesión le hacía aún más conocedor del resultado de las heridas que aquella tarde debería curar en las nalgas de su adorada y amada Melina, tuvo un momento de indecisión, entre si parar a su amigo o dejarlo seguir. 
Decidió esto último. 
Pensó que si su amigo era un buen Dominante, sabría cuando se debe parar y mientras hacía esta última reflexión, Javier, como si le hubiese llegado telepáticamente el pensamiento de su amigo, muy sabiamente, soltó la rama.

El tiempo se detuvo, porque el espectáculo era maravilloso y los tres quedaron prendidos durante segundos eternos en sus propias sensaciones, unidas, ya para siempre, por un nexo en común.
Melina, seguía atada mientras sus sollozos llenaban el aire. El Doctor, se extasiaba contemplando las nalgas de su mujer y a la vez, la mirada de su amigo. Javier, impertérrito pero inmensamente extasiado y feliz, posaba su mirada ora en la rama que yacía en la tierra seca, ora en las nalgas maltrechas y por eso, bellísimas de esa maravillosa mujer y ora en su amigo, que le había dado la oportunidad de ser.  

Recuperados más tarde, de la catarsis placentera que había detenido el tiempo y sus vidas, quedaron para cenar juntos esa noche, en casa del Doctor y así poder hablar largo y tendido, pero antes de irse, mientras su amigo desataba a su mujer, no pudo reprimirse y besó la mejilla de Melina, dándole las gracias por lo que le había entregado, acto con el que demostró la clase de hombre en el que se acababa de convertir.

Cuando estaba a punto de entrar en la finca, pasó por delante del riachuelo que siempre evitaba, para no embarrarse excesivamente las botas y esta vez y por primera vez, se metió de lleno en el cenagal que formaba el agua cristalina y la tierra árida, para ensuciarse una y otra vez de barro, como si de un rito liberador se tratase.
Su madre, su Santa madre, que vio lo que estaba sucediendo desde la ventana, salió al patio para imponer su opinión, sobre la indecorosa (y sucia) actitud de su hijo, porque “no permitiría que entrase así en su limpia (y Santa) casa”.

Javier, miró a su madre y ésta, con un escalofrío, entendió que su hijo, por fin, había descubierto la verdad,  confirmándolo, cuando éste, con un tono imperativo y dulce a la vez, le dijo “calla, madre”.
Se desparramó en el banco de piedra que había cerca del portal, lleno de barro, con el pelo alborotado y con calma, habló así a su madre: 

-“Llevo toda la vida, pensando que aquello que deseaba, me hacía ser un ser despreciable y que me conduciría al Infierno. Un Infierno, que tú nunca has dejado de recordarme, describirme e inculcarme. Hoy, por fin, he descubierto, que aquello que me hacía diferente,  es lo que me hace especial, que hay otras personas que lo disfrutan y entienden, que hay otras personas, que como yo, sin ello no pueden vivir”

Su madre, temblando por la emoción, así habló:
-“El día que tu padre murió, yo estaba esperándolo en casa, como cada día, con amor y devoción, porque tu padre, mi querido hijo, era mi Dueño, era mi Señor. El hizo de mí, la mujer más feliz de esta tierra, la más entregada, la más obscena, la más libre… Y el día que murió, a las horas de impaciencia que llegaron cuando él no regresaba, mi alma se derrumbó cuando los vecinos me alentaron que su caballo vagaba por el terreno sin jinete. Supe en esos instantes que mi vida había acabado para siempre. Una lluvia de flores y hojas, se posaron a modo de despedida en la ventana. Así se despidió tu padre de mí. Así lo hizo también el día en que su cuerpo fue depositado en la Madre Tierra. Y así me despediré de ti, el día que me vaya…”

- “¿Entonces, por qué madre?, ¿por qué me has tenido en la oscuridad todos estos años?, ¿por qué me hablabas del Infierno, del peligro de caer en la oscuridad?”.

-“Hijo mío, tú tenías siete años cuando papá se fue y ya vi en ti, lo mismo que él tenía… Un algo especial que nunca he sabido describir. Pensé que si te protegía de tu ser dominante, podrías llevar una vida normal, anodina, sí, pero sin sobresaltos ni emociones fuertes y pensé también… pensé, que te irías como tu padre. Perdóname, hijo mío. Perdóname”.

Javier Buenapiedra, perdonó. Y después de esa misma noche, donde habló, preguntó y escuchó, hasta la saciedad, a sus dos amigos, sobre todo aquello que por fin, podía expresar libremente, su vida, su mente, su ser, su cuerpo y actitud, por fin liberadas de su cautiverio, fueron parte de un todo.

Un año después, Javier encontró en la consulta de su amigo, a aquella que lo llenaría por completo. Cuando sus miradas se encontraron, los dos supieron. Porque es algo que nace, crece y se posa, y solo aquellos que lo sienten, se perciben piel a piel. 

PD:La inestimable ayuda de Severo, a la que recurro siempre para poder expresar determinadas sensaciones que yo desconozco porque no están implícitas en mi rol, la he diferenciado con un color más tenue, para poder así, dar el justo homenaje a su expresión y siempre valorada opinión (gracias, mi amor).




 



1/10/10

PREMIO BLOG CON CHISPA





Premio Blog con chispa. Conferido en extensión por Pestange. Agradecemos a Pestange http://pestange.blogspot.com/  por hacernos participes de este premio. Y de paso agradecer también nuestra aparición en su blog. Es un alago acogerlo, pero más aun nos halaga el que sea un premio a nuestra pasión y creatividad,  esto nos hace sentir realizados y orgullosos.
De nuevo nuestro más sincero agradecimiento y felicitaciones para ti también por tan merecido reconocimiento compañera Pestange.

Y, prosiguiendo con la cadena…
Hacemos extensión del mismo otorgándolo a los siguientes Blogs:

Por su constancia y voluntad de compartir sentimientos.

Por su variedad y sinceridad, por ser en verdad ¡BELLA!

Por ser un encanto con chispa y buena onda.

Por su buen hacer, por su historia y su trayectoria en el tiempo.

Por ser capaces de transmitir tanto conocimientos como opiniones personales con claridad de conceptos,  porque los estimamos y respetamos a ambos, por ser ejemplo de cómo vivir sanamente una relación D/s, ahí les va una chispa de nuestra amistad con nuestros  mejores deseos.

Por ser un pozo sin fondo de imaginación literaria, y por compartirla libremente con toda la comunidad.

Por abrir ese lado de tu mente tan BeDeSeMero y SeXifantasioso, ¡tú sí que eres chisposa!

Por las toneladas de contenidos vivos y tan ricos en Spanking que siempre nos ofreces… eres meritorio de esta y de muchas más chispas.

Por amenizar con chispa, alegría y buen hacer en clave radiofónica nuestro mundo.

Y finalmente una chispa para la Spankee más  loquis y traviesa, para quien representa con defectos y virtudes a la niña que en su corazón aun vive…
Para ti, Rosario con nuestro afecto, un premio con chispa.


26/9/10

DANTESPANK



INFIERNO
Y él me dijo….
Por mi, irás hasta el eterno sufrimiento
El saber sumo y el amor primero
Yo moldeo y yo creo
Deja toda esperanza de huir si así te entregas
Debes dejar todo recelo y dar muerte a tu cobardía.
Así lo hice… y entré en el Infierno.









PURGATORIO
Y él me dijo…
Irás de la mano de aquel que te acaricia,
Beberé tus lágrimas y tu risa,
Dame tu alma y abandónate gustosa
Porque, aunque libre, estás ya sujeta.
Y ahora saborea y exime tu culpa.
Así lo hice…  y entré en el Purgatorio.



 

 


PARAISO
Y él me dijo…
Abre tu mente a lo revelado
Y guárdalo bien dentro; pues no hay enseñanza
Si lo que has aprendido no retienes.
Dos cosas intervienen en la esencia
De este gran sacrificio: una es la cosa que se ofrece;
Y la otra, el pacto mismo.
Ahora descansa entre nubes
Yo velaré tus sueños y curaré tus heridas.
Y así lo hice… y entré en el Paraíso.




 









   

6/9/10

COINCIDENCIAS




Hace unos días, me encontré sin proponérmelo, pensando en que sería de nuestro Blog dentro de unos meses o si hay suerte, dentro de unos años… y la respuesta, como siempre pasa en los casos en los que todo fluye mágicamente, llegó inesperadamente.
Cuando regresé a casa esa noche, Severo, me tenía preparada una sorpresa para después de cenar: la visión de la película “El Juez S&M”. 
Cuando acabamos de verla, estábamos los dos consternados.
Soy consciente, de que la “Santa Inquisición” sigue imperando con otros nombres, con otros modos, con otros sibilinos propósitos… pero verlo, así, tan real, tan cercano y tan desmesurado, me aterró.
La libertad, ya es difícil de conseguir, pero cuando le roban al individuo la libertad de su propio ser, de su propia esencia, es tan denigrante…
Yo, me adherí al sueño de Severo, de intentar, en algún modo, a través de sus vivencias (que al final son de los dos) a “ayudar” a otras personas “normalizando” aquello que para muchos, aún hoy en día, son prácticas aberrantes, sin creer demasiado en ello… esta es la verdad.
Después, poco a poco, fui viviéndolo como un medio más de expresión, el cual me aportaba satisfacción personal y aprendizaje al mismo tiempo… pero ahora, ahora creo firmemente en las palabras de mi amor:
-         “Sea como sea, debemos abrirnos al mundo, luchar para que no nos vean como monstruos, ayudar a aquellos que dudan o temen en algún modo, y si con la lectura de un simple Blog, se puede conseguir, entonces, sigamos…”
Y así, me llegó la respuesta a mis dudas: Si un “simple Blog” puede ayudar  en algún modo a “normalizar” nuestra libertades individuales y /o como grupo, entonces, bienvenido sea, dure lo que dure.

“Dure lo que dure…. Dure lo que dure….
Pongamos un toque de humor ante tanta seriedad bajo esa premisa….

Futuro….
Don Severón y Doña Veritita, son ya octogenarios.
Atrás quedaron aquellos días donde escribían en un “Vloj” (¿o se escribía “Blog”? ya ni lo recuerdan) y compartían sus experiencias a toque de batuta instintiva y atrás quedaron también, parte de los amigos que fueron haciendo por el camino, ya que muchos, al final descubrieron que el BDSM no estaba hecho para ellos y optaron por entrar en un seminario. Con otros, siguen en contacto, porque, al cabo de unos años lograron conocerse personalmente y llegaron a vivir momentos inolvidables.
Las cosas han cambiado mucho, porque desde que desapareció de Internet la libertad de expresión, tuvieron que seguir publicando en el “Diario SinSin Razón”, revistilla que crearon con sus propios medios y que a día de hoy casi nadie lee, porque los jóvenes, cambiaron lo de “consensuado” por “se hace porque lo digo yo, zorra”, lo de “sano” por “no te toco que igual me contagias algo” y lo de “seguro” por “mejor te ata Manolo, que yo no sé e igual te lastimo y me da pavor… ¡ah!, se me olvidaba, eres una zorra”.
Don Severón, sigue siendo el Spanker de Doña Veritita, y hoy toca sesión, porque la “niña” (así la llama aún) ha derramado un poco de leche.
Coge el látigo porque así el castigo será más duro, pero entre que ya no ve muy bien y que su mano tiembla un poco, el látigo va a dar a las cortinas. Se enfada consigo mismo y piensa que mejor coger el rebenque (artilugio que piensa donar a un Museo, para que no desaparezca, después de los buenos ratos que le ha hecho pasar) y se pone a ello de nuevo, cuando, su octogenaria Spankee, le recuerda que son casi las 17h y que le toca tomarse la pastilla… de repente los dos irrumpen en una risa histérica y divertida… ¡Ah! Lo que darían por volver a tener cuarenta años menos.
Vivamos el presente, que el Futuro nadie sabe que nos deparará.
Verita{S}

25/8/10

LA AUNTENTICA BELLEZA




¿Por qué, Spankee, sumisa, esclava o vainilla, la mujer siempre tiene que hacer malabarismos para trabajar, hacer tareas en casa y a la vez, estar guapísima, sino, no es “perfecta”?
¿A qué mente insana, estúpida y despótica, se le ha ocurrido tamaña estupidez?
Seamos realistas: no es lo mismo, haber quedado con tu Dominante, el día tal, a la hora tal, del mes tal y así poder estar “monísima”, que vivir con él y estar “monísima” cuando, por ejemplo, llegas acalorada de tu trabajo, después de, haber estado doce horas sin parar y para llegar a tu casa, haber pasado por dos horas más de trafico infernal, o cuando te levantas por las mañanas con el tiempo justo y ves esos pelillos que empiezan a despuntar y que no tienes tiempo de depilar, o cuando tus quehaceres diarios te impiden ir a la peluquería porque el tiempo te lo ha robado otro menester.
Las fotos de instantáneas, estáticas y perfectas, son solo eso: una estúpida e irreal utopía. No nos engañemos, un cuadro nos puede mostrar la belleza de un momento, de una realidad plasmada, o de una fantasía soñada, pero no nos llevamos siempre a cuestas “Las Meninas” de Velázquez, ni las representamos en público ni en privado, por mucho que nos guste esa maravillosa pintura.
Porque la realidad es bien distinta.
La Grandeza de la Belleza y Perfección en la convivencia y en el Amor, llega cuando tu pareja te ve tal cual eres, sin artificios y sin cuero que decore tu cuerpo, sin maquillaje que oculte tus defectillos, sin zapatos de tacón y sin ropa sexy que te haga más deseable.
La belleza de unas lágrimas que no están ocultas bajo ningún maquillaje; la belleza de un culo que no está oculto por unas braguitas de encaje sino por unas de algodón blancas y cómodas; la belleza de un cuerpo suave al tacto, aunque esté sudado porque acabas de fregar el suelo de tu casa; la belleza de unas velas que acompañan y disimulan, la cena hecha rápida y con pocos medios porque no te has acordado de comprar el ingrediente principal; la belleza, de unos azotes contundentes y dolorosísimos, dados sin previo aviso, mientras está la olla en el fuego y mientras ruegas que te perdone llorando, le pides que apague el fuego o se va a quemar la comida; la belleza de unos brazos alzados que limpian el polvo de la estantería mientras parecen gritar que desean abrazarte y EL se adelanta a tus deseos y lo hace; la belleza de un estornudo cuando estás resfriada y EL te limpia la saliva con ternura; la belleza de una camiseta “de estar por casa” que aún agujereada, le excita; la belleza de un recogido de pelo que te hace parecer una viejecita de ochenta años pero que bien mirado, te hace más autentica y atrevida ante sus ojos; la belleza de un “hoy me toca a mi bajar la basura” y al volver, EL te mira como si te acabase de conocer y te abraza fuertemente; la belleza de una mancha de tomate en tu comisura de la boca después de haber comido spaghetti y te la limpia, riendo de lo “desastre” que eres; la belleza de estar a punto de ser nalgueada y que llamen a la puerta y abrirla sin poder dejar de reír (porque la cotidianidad es lo que tiene) y encontrarte delante a tu vecino que te pide una cebolla; ¡ah! la Belleza…
¿Y la Belleza dulcemente extrema e inversa? Esta, llega cuando compruebas que tu Spanker es Humano, porque suda, ríe, acepta e intenta superar sus defectos, trabaja, se enoja, va al baño, se ilusiona como un niño, canta en la ducha, olvida la lista de la compra, rompe una camisa con el pomo de la puerta, se afeita, y olvida bajar la taza del váter… y aún así, es tu intransigente Spanker y acatas sus órdenes, sin un ápice de duda sobre su Dominio y Autoridad.
La Belleza no impuesta por cánones absurdos y protocolos irreales, y vivida, como medio, percepción y éxtasis en lo cotidiano, es lo que hace realmente, que cualquier persona y momento, puedan ser mágicos y tremendamente sexys… y que tu Spanker y a la vez pareja, te mire y sonría de orgullo, ya sea mirando tu culo recién azotado o a tu nariz roja por un resfriado.



PD: Este post lo escribo con un terrible resfriado  (¡en verano y casi finalizando las vacaciones!) porque mientras Severo me hace el caldito y cuida de mí, he reflexionado sobre la Belleza… la “autentica” Belleza.

Verita{S}

 

19/8/10

CASTIGO DE PRUEBA


El rebenque y sus efectos,
 Probando...probando


Viernes 13, Verita y yo nos disponemos a salir para pasear un poco, y… ¡sorpresa! En nuestro buzón de correo nos encontramos un aviso, un paquete de Argentina está listo para que lo recojamos en las oficinas del servicio postal. Lástima, ya es tarde, las oficinas no abren por la tarde en verano, lo recogeremos al día siguiente a primera hora.
Sábado14, nos dirigimos a las oficinas del servicio postal, yo con alegría y orgullo, alegre pues será la primera vez que pruebe este instrumento del que tanto y tan bien oí hablar, con orgullo pues es el premio que recibió mi adorada niña por su arte y buen hacer al escribir para el concurso de Aldea Sado, ¡cuántas emociones me regalas siempre vida mía!


  

Ella, sin embargo, estaba algo temerosa desde ayer, temerosa pues lo que oyó del rebenque… ¡bah!, exageraciones, pero… jeje, me encanta verla en ese estado de temor, es tan linda cuando de repente toma conciencia de lo que se le avecina… se deshace en abrazos y mimos, busca en mi consuelo y comprensión, en definitiva, que es una dulzura de niña tímida y temerosa.
Tras entregarnos el esperado paquete postal, mi impaciencia por verlo y sopesarlo me obliga a abrirlo en plena calle, se ve que es un instrumento muy bien confeccionado, es pesado y equilibrado, me gusta… se siente contundente y preciso, ese cuero… huele a gloria, pura artesanía, me deleito más aun viendo las caritas de vergüenza y estupor de mi Verita al tenerlo entre mis manos en plena calle jajaja.
Tras guardarlo en el bolso y desechar la caja, nos dirigimos como teníamos planeado al mercado de artesanías donde hacemos alguna compra y probamos productos realmente excelentes.
Regresamos a casa y al subir las escaleras, me deleito como siempre, mirando el trasero de mi niña y no me puedo contener, tomo el rebenque y le cae el primero de muchos más que vendrán. Me sorprendo gratamente, ya lo siento como una extensión de mi brazo, como si lo hubiese manejado desde pequeño, muy preciso, me GUSTA mucho.
Verita por el contrario se alarma y entra en un estado de vergüenza extrema, jaja, claro, no ayuda el hecho de que un vecino está bajando las escaleras en esos momentos, guardo el que a día de hoy se ha convertido en mi instrumento favorito y espero a estar en casa…
Llegamos al fin, acomodamos las compras y nos ponemos cómodos, y… a probar con cuidado,

pero mi instinto me decía adelante, sin temor, ya que mi Verita está muy bien entrenada y yo soy diestro y ducho sea el instrumento que sea y así lo hago, me empleo a fondo, mientras le caen los primeros azotes observo con gusto como estalla el rojo intenso en las nalgas de mi preciosa Verita,




azote tras azote se refleja el resultado en su piel, el sonido es peculiarmente seco y duro, además, desde el primer azote Vera se retuerce y grita como si fuese su primera vez… no esperaba tamaña contundencia, seguro, su rostro es un poema de dolor y sorpresa. Está sudando la gota gorda desde el primer minuto de nuestra… experiencia probatoria jaja jaja.
Aquí tienen los documentos gráficos de nuestra inauguración instrumental.

  


Y sube de tono...


Aun más y más...






   



9/8/10

TE CASTIGO, POR LO QUE HAS PENSADO





Así es, fui castigada, por lo que “supuestamente” estaba pensando.
Severo, tenía uno de esos días en los que sus gestos, mirada, tono de voz e inquisitivo modo de actuar, ya me hacía intuir que ese día “iban a sonar las campanas”…
Así que, después de unos comentarios sobre mi modo de expresión un tanto altanera para su gusto, decidí que más valía no arriesgarme más de lo necesario y callar… aunque “callar” no es lo mío cuando estoy nerviosa y ese día lo estaba especialmente, presagiando la tormenta.
Verme callada, es todo un espectáculo , así que Severo, divertido,  no hacía más que ponerme a prueba para ver si al final explotaba… y no lo hice ¡lo juro!... es decir, hablar, no hablé, pero reverlarme y contestar osada y descaradamente, sí lo hice… mentalmente, claro. Así que, mis pensamientos eran pura revolución dialectica y una guerra callada de improperios que hasta yo temblaba de terror imaginando la cara de mi Spanker si oyera esas palabras en mi boca.
Severo, me miró, estudió y adivinó… y con un tono duro como el acero, me ordenó dirigirme a la habitación y esperarlo en posición para recibir mi castigo.
Protesté con un torrente de palabras que hasta aquel instante había apresado y torturado para que no escaparan de mí, pero fue en vano… y ante mi última pregunta de “¿qué he hecho para ser castigada si estaba en silencio?” él contestó tranquilamente, con la frase que he comenzado este post: “te castigo por lo que has pensado”.
No me lo podía creer.
Así que, en ese momento, no fui del todo la Spankee que acata y obedece, porque mi ira podía más que mi obediencia y me comporté como una rebelde “con causa” sin dejar de moverme, protestar, quejarme, llorar, gritar…
Al acabar mi castigo, me dijo: “recuerda, Verita, que hasta tus pensamientos me pertenecen y  éstos, siempre, deben ser correctos”.
Ante tamaña frase, no pude dejar de sentirme como Winston Smith, protagonista de la novela “1984” (George Orwell) que luchaba para que no le controlaran la mente, pero que al final… bueno, quien haya leído la novela sabe como acaba… y quien lea este post, sabrá como acabé yo…


Verita {S}

27/7/10

1* premio en el 6º Concurso de relatos de Aldea Sado, para... Verita{S}







EL PREMIO

El premio ha sido, el poder escribir el relato, releerlo, compartirlo, recordarlo, vivirlo intensamente, ver las votaciones, leer otros que también me gustaban, entrar y salir de “aldea sado” antes de irnos de viaje y comprobar que la votación estaba reñida y “el premio mayor” comprobar al volver que mi pequeña aportación había sido la elegida por el jurado.
Me siento como una niña con una caja de bombones entre sus manos, saboreando poco a poco el sabor de cada uno entre sus labios… intentando que dure y dure…
Gracias a los componentes del jurado y gracias a quienes me votaron del público (y mi enhorabuena al ganador de la votación popular).



14/7/10

Soñando en lágrimas

Agua, líquido, fluido, jugo, lágrima, linfa, sudor, esperma, orina, saliva… 



Me deshago, como un helado, como un cubito, como una gota que se evapora en el desierto, sin tiempo a ser gota, a ser algo… desaparezco.

Odio el verano. Siempre empapada (en todos y cada uno de los sentidos). Odio a ese sol sin piedad, que clava sus rayos a traición. La sombra se aparta incluso de él. Nada te protege. Soy vapor.
Soy azotada duramente y lloro.
Y mis lágrimas se mezclan con el sudor. Y el sudor de mis piernas, con mi flujo. Y mi flujo con mis ganas de orinar. Tengo sed. Bebo mentalmente, mientras mi boca babea entre mis súplicas. Soy una llama ardiendo. Soy fuego.
Añoro la oscuridad, el frio, los correazos que calientan, pero no los que aumentan el calor. Agua, agua, agua… necesito agua, para expulsarla de nuevo en todas sus fases.
Cuando acaba la disciplina, entonces llegan los besos, las caricias, con aceites sanadores, cremas, mimos… Un cubito que refresca entre mis senos, que recorre mi espalda, que calma el martilleo de mis sienes… y después el agua de la ducha, fresca, tibia, calmante, relajante, que amorosamente me envuelve en líquido… siempre líquido… siempre.
Y el verano me castiga. Y Severo me castiga. Y yo soy fluido, incorpórea… y al final, me dejo llevar.
Volved pronto, otoño, invierno… dadme un respiro. Pero, tu, mi amado Spanker, no dejes de castigarme jamás. Necesito el fluido, la saliva, las lágrimas, el sudor del miedo y del dolor para recordar quien soy junto a ti. 
Hazme llorar...

Verita {S}