14/2/11

Premios


Hemos tenido unos días muy ajetreados, así que  sentimos el retraso en la publicación, aceptación y agradecimiento de estos nuevos dos premios que nos llena y alegra enormemente.

Gracias Pestange, por seguirnos incondicionalmente, y a ti AnitaK, por tenernos siempre presentes y a Dánae, por disfrutar con la exposición que de nuestra relación hacemos y a las tres, por regalarnos siempre un guiño de amistad y confianza, a la hora de entregar un premio.

Aquí van, las respuestas a las preguntas que la aceptación del premio “Selo de Qualidade” requería, entregado por Pestange y AnitaK:

Nombre: Severo

Una música: The wall (Pynk Floyd)

Estado de ánimo: Serenamente Severo

Color: rojo-nalga

Una estación: invierno

Serie: mínimo cien en cada una.

Frase o palabra que dice más de ti: aprenderás y rapidito…

¿Qué piensas del premio?: un honor.


Nombre: Verita{S}

Una música: Casi toda, cuando se adapta al momento.

Estado de ánimo: “Allegro ma non troppo”, “vivace”, “moderato”.

Color: todos, sin excepción.

Una estación: invierno.

Serie: Las de intriga, inconformistas, divertidas y sorprendentes por su guión fresco y atrevido.

Frase o palabra que dice más de ti: Amor.

¿Qué piensas del premio?: Siempre es un placer recibir el reconocimiento de aquellos que nos siguen. Me gusta e ilusiona.

Y las respuestas del premio “Selo Dungeon” otorgado por Dánae:


1.    ¿Cuánto tiempo llevas dentro del mundo BDSM?
 Os remito para conocer mis inicios en este link

http://elviejosenderodelspank.blogspot.com/2009_06_01_archive.html

2.    ¿Cómo fue tu primer año de BDSM?
Idem.

3.    ¿Recuerdas a la primera persona que conociste en el mundo BDSM?
Sí y con mucho cariño.

Entregamos los dos premios a todos aquellos Blogs que siguen con la labor de difundir y expresar con su punto de vista personal, sus vivencias y experiencias, aportando así un granito de arena individual que contribuye a hacer de este, nuestro mundo BDSM más grande cada día y al alcance de todos. Todos lo merecen.



27/1/11

La bocca de la verità



No es lo mismo “la boca de la Verità” que “la boca de Verita”. Un acento, puede cambiar mucho el significado. Así como unas palabras.
Las palabras de Verita{S} no son siempre las más adecuadas en determinados momentos, y por ello, la semana pasada, fue castigada duramente.
Me ha parecido perfecto postear este castigo, en relación al apenas posteado por ella.
Porque si ella necesita que la haga llorar, yo sigo necesitando sus lágrimas. Y en este caso, su “mala educación” fue el detonante para cumplir ambos deseos.



Por cierto, las palabras que componen la frase “no me da la gana y no pienso hacerlo” han sido borradas de su léxico.

Severo.

Soñando el invierno


Agua, líquido, fluido, jugo, lágrima, linfa, sudor, esperma, orina, saliva… 


Me expando, como un imperio, como una noticia, elevo la temperatura del radiador y me dilato, me fundo, me volatilizo. El calor de mi cuerpo… la suma de la energía cinética de todas sus moléculas.
Amo el invierno. Sigo empapada (en todos y cada uno de los sentidos). Amo a ese sol piadoso, a esas nubes grises, a esa lluvia protectora y romántica.
Soy azotada duramente y lloro.
Y mis lágrimas se mezclan con el sudor. Pero este sudor es tenue, soportable, amigable, tranquilizador.
Y aún mezclándose con mi flujo, con mis ganas de orinar, con mis ganas de beber, sigue siendo invierno y es mi momento. Mi pausa. Mi tranquilidad.
Sigo babeando entre mis sollozos y súplicas. Soy llama ardiente y soy fuego, pero, serenamente, sin llamaradas, sin ostentación.
Es invierno.
Cuando acaba la disciplina, entonces, viene el frio calentado por los besos, las caricias, el temblor de mi piel, controlado, presente, vivo.
La oscuridad añorada está aquí, el frio y los correazos que calientan pero no aumentan el calor, también.
Y después, llega la ducha, caliente, calmante, relajante.
El invierno me mima. Y Severo me mima. Y yo soy nieve, frío, árbol sin hojas y tiempo de paz.
Y me dejo llevar…
Aléjate de mí, verano árido y temible, deja que mi invierno, me siga dando un respiro.
Pero tú, mi amado Spanker, no dejes nunca de castigarme. Porque sigo necesitando el fluido, la saliva, las lágrimas, el sudor del miedo y del dolor, para recordar siempre, quien sigo siendo junto a ti.
Hazme llorar y aléjame del radiador y deja que el frio me envuelva y entonces dame el calor invernal que necesito como tú solo sabes dármelo. 

 Verita{S}

16/1/11

100



Os agradecemos enormemente,  a todos aquellos que nos seguís y  que habéis hecho posible que este Blog continúe día a día, tímidamente, con su labor de entretener e informar.
Así que os damos las gracias, desde la primera, que fue mi "maiga" Laura, cuando el Blog era solo de Severo, hasta el día de hoy, que se ha convertido en el Blog de Severo & Verita, cuando ReNero, ha hecho posible la redondez de la cifra con su anexión, sin olvidar a todos y cada uno de vosotros que con vuestro seguimiento y apoyo lo habéis hecho posible.
Pero aunque conmemoremos esta cifra, nos gusta pensar que haciéndoos seguidores o no, seguís ahí.
Por ello y por todo, gracias.


                                    

3/1/11

DOCE


 
 
Doce, son los signos del zodíaco.
Doce son las moradas del viento, de Ursula K.
Doce, los trabajos de Heracles. Doce, los apóstoles. Doce, los sabios del libro o Tratado de la nobleza y lealtad.
Doce, fueron las campanadas. Doce las uvas que las acompañaron.
Doce fueron las nalgadas que Severo me regaló después del brindis y doce (o alguna más), las lágrimas que surcaron mis mejillas de pura felicidad, tras empezar el nuevo año, como cualquier Spankee debería.





Severo y Verita{S} os desean DOCE meses de felicidad en este 2011

23/12/10

Felices fiestas


 



12/12/10

ANECDOTAS



La risa
Estás en plena regañina, cabizbaja, avergonzada, temiendo lo que se avecina delante de Severo y de repente e incontrolablemente, surge una risa, que con una explosión inusitada, se convierte en carcajada, y más nerviosa estás y más te ríes, así que, temblando por el poder de tus emociones, tratas por todos los medios de los que dispones, mentalmente, de disiparla, pero nada lo logra, hasta que su voz sensual, irónica y profunda, se abre paso a través del sonido de tus carcajadas, diciendo -“¿te estás riendo, Verita?” Ese y solo ese, es el detonante que me frena, me calma y estabiliza mi hilaridad nerviosa, y entonces, y solo entonces, puedo dejar de reír… para acabar entregando lo contrario de la risa: lágrimas y más lágrimas que al final, siempre, acaban convirtiéndose en sonrisa. 


La peluquería
Decido que necesito un cambio de look. Severo decide que yo no necesito nada y yo no decido nada. Me aconseja a que no me atreva, sin su permiso, a hacerme ningún cambio en la melena o lo pagaré muy caro. No importa, pienso, puedo vivir sin ese cambio que necesito.
Pasan una o dos semanas después de esta conversación y… ¡Oh!... Peluquería abierta, una hora libre…. impulsivamente, entro.
Cuando llego a casa, entusiasta con mi nuevo corte, sintiéndome guapa para mi amor… ya me está esperando con el rebenque en mano (tonta que es una, que lo he llamado desde la peluquería por si me retrasaba) y sin dedicarme una mirada de complacencia, lo único que me dice es: ¿acaso tenías permiso, Verita?, desnúdate inmediatamente para recibir tu castigo.
Después de una azotaina realmente dura, mientras me gravaba a fuego en mi cerebro (y en mi trasero), que sin su permiso no hay impulso que valga, al final ha dicho (¡muy al final!) -“Por cierto, mi amor, te queda muy bien y estás guapísima…has hecho bien en contártelo”.


La gran idea
Acabábamos de hacer el amor. Intensamente, relajadamente, efusivamente, con ritmo y sin prisa. El tiempo nos pertenecía, dado que teníamos todo el fin de semana totalmente para nosotros. Una vez finalizada nuestra intensa maratón de sexo y lascivia, mientras el humo de nuestro cigarrillo se mezclaba en nuestra conversación, mientras mimábamos nuestro instante, abrazados, tuve la gran idea de pedir a Severo un deseo…
Necesitaba comprobar si conseguiría superar mi miedo atroz a la vara y me sentía realmente preparada para corroborarlo en ese instante, así que, con convicción renovada, le pedí que me diera cinco varazos… sólo cinco.
Él, sonriendo, me dijo: “¿cómo no?, premio tu gran valor al pedírmelo y seguir deseando superarte día a día, pero… esto… Verita, has cometido un gran error: a tu Spanker jamás puedes limitarlo con un número concreto, así que, cumpliré tu deseo, pero el número de azotes que vas a recibir, lo decido yo, lógicamente”.
Mi gran idea, se fue por la borda, cuando el cinco fue acompañado de un cero. Aunque, reconozco que, Severo supo ser magnánimo y me castigó con sublime sensibilidad y exquisitez.
Mi Spanker... ¡Que hombre!

Anécdotas diarias, vidas corrientes, que no lo son. Nuestro mundo intacto. El deseo cada día mayor y más profundo: el deseo de ser y sentirnos como somos y como deseamos vivir.
Renuevo mi voto como Spankee, día a día.
La poesía y la belleza, siguen estando en la cotidianidad vivida especialmente…

Verita{S}

15/11/10

SINFONIA DE SEDUCCION




Se ha comprobado científicamente que la música, puede alterar el estado de ánimo, induciéndote a la violencia o calmándote; cambiando tu modo de comer e incluso de trabajar. Así que, abstrae o provoca, altera o apacigua y así, también, aquello que no definimos como música, sino como sonido, ruido, etc., puede llevar a crear emociones de cualquier tipo.


Pienso entonces en lo que siento cuando la correa de Severo, sisea en el aire, emitiendo ese sonido que subleva mis sentidos. Y pienso en el sonido que emite cuando impacta en mi trasero, y cuando este se confunde con el dolor, la entrega y la excitación, y entonces, ese sonido, se convierte en una sinfonía con cientos de notas complicadas y bellísimas que alteran todo mi ser, apartando ese dolor y a la vez, implicándolo y extendiéndolo. 



Pienso también, en cuando, amenazantemente, blande su vara ante mí para recordarme su poder, enseñándome complacido, el objeto elegido para el castigo. Y ese sonido más que sublevar mis sentidos, los remueve y altera sin tregua alguna, llevándome a sentir verdadero pavor.


 
¿Y qué decir de aquellos que tan solo los oyes cuando impactan sobre ti? Cuando su sonido te envuelve y tu cerebro te hace revelarte o acatar, quedarte quieta o intentar huir, gritar o callar, omitir tus sollozos o dejarlos salir torrencialmente…



Aún así, después de todo lo descrito sobre los efectos que me producen  estos objetos y su “musicalidad”, nunca podrá compararse lo que siento, ante la melosidad con que Severo emplea su voz, cuando su ser Spanker aflora y con su voz dura e intransigente y a la vez pacada y armoniosa, me anuncia que necesito un correctivo… entonces, y solo entonces, es cuando entiendes el poder de la música en tus sentidos.

Verita{S}